miércoles, 2 de noviembre de 2016

Al rescate del patrimonio

El patrimonio cultural es sumamente frágil y está expuesto a una serie de peligros. Puede ser afectado por desastres naturales como terremotos, inundaciones, lluvias o avalanchas; por factores climáticos como la humedad y las variaciones de temperatura; por la acción de plagas y pestes como los insectos, roedores, hongos y líquenes; y por la acción humana, que incluye desde el descuido y negligencia en la administración o cuidado de un bien, hasta el robo y huaqueo. Si dañamos o destruimos un objeto o una construcción que fue creada hace cientos de años, ya no las podemos recuperar. Podemos intentar reparar el daño a través de la restauración, por ejemplo, pero el objeto nunca será el mismo. Por eso decimos que el patrimonio cultural es un recurso no renovable. Debemos tener en cuenta que cada uno de los bienes que integran nuestro patrimonio (pintura, danza, cerámica, documentos, construcciones) tiene un valor cultural en sí mismo, además del posible valor material. Este valor es definido por la cantidad de información que nos proporciona dicho bien sobre las personas que lo crearon.

La información es mayor si podemos relacionar los objetos entre sí; es decir, determinar el contexto en el que fueron creados, puesto que toda obra, además de ser producto de un individuo, es también parte de la sociedad donde fue creada y puede decirnos mucho de la forma de vida de dicha sociedad. Un investigador no es - tudiará el objeto de manera aislada, sino en su conjunto, para poder formular hipótesis sobre el pasado (quién lo hizo, cuándo, cómo, por qué y para qué) y publicarlas, de manera que todos podamos acceder a esa información, obtener mayores conocimien - tos sobre nuestro pasado y valorar nuestra historia cada vez más. Cuando se destruye o se pierde un bien con - siderado patrimonio cultural de la Nación, perdemos también el valor cultural del mismo y la posibilidad de interpretar el con - texto en el que fue creado. Es como si, poco a poco, fuéramos perdiendo la memoria y la experiencia de lo vivido; nuestra nación se va vaciando de aquello que nos da un significado e identidad comunes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario